Voy a iniciar mi blog del año 2026 con un articulo sobre un tema que algunos lo denominan "racial" y que surge con insistencia en las redes sociales, principalmente proveniente de "posts" de norteamericanos (mayormente de piel obscura), haitianos y dominicanos que responden a los dos primeros con diferentes criterios. Mi animo no esta ni estará en establecer parámetros discriminatorios sino mas bien penetrar mas hondo aun para que se entienda que el termino raza no esta relacionado con el color de la piel, ya que raza en sentido científico no existe puesto que hay una sola raza y es la humana y compuesta por negros, blancos, mulatos y mestizos.
Esta cuestión de las "razas" tiene su origen principalmente en las emigraciones forzadas producto de la trata de personas de origen africano arrancadas cruelmente por los europeos buscando mano de obra barata para explotar las tierras americanas y beneficiar a los colonizadores con pingues beneficios. Entonces el termino "raza" se empezó a utilizar como forma de clasificación para establecer las diferencias entre los estratos sociales que empezaron a surgir en el "nuevo" continente.
En nuestro país, República Dominicana, no tuvimos esa población maltratada como sucedió en Haiti y en los Estados Unidos. Tuvimos como se llamaría hoy, una esclavitud "light" y la mezcla de colores de piel se estableció de forma continua y rápida como se puede hoy verificar caminando por las calles dominicanas. La carga emocional que se nota en los negros norteamericanos es notable y se molestan si les llamas "negros" porque lo ven como un insulto. Una situación similar sucede con los habitantes de Haiti quienes sufrieron malos tratos por parte de los colonos franceses lo que al final provoco una revolución cruel y sangrienta que los ha marcado por generaciones y los sigue marcando. De ahí su reacción de envidia, celos, odio y deseos de ocupar nuestro territorio (lo que hicieron por 22 años del 1822 al 1844) por la fuerza. Lo que sucedió fue un choque cultural en los que el idioma, la religión, las costumbres y el sistema educativo dividieron ambas poblaciones como hasta hoy.
Los dominicanos hemos logrado un desarrollo agrícola y empresarial que con sus alzas y bajas es digno de admiración mientras que Haiti tiene una economía de agricultura de subsistencia, y además carece de estabilidad política e institucional, provocando una grave crisis humanitaria y de seguridad, lo que paraliza prácticamente la totalidad de sus actividades económicas. Haiti podría incrementar su dinámica comercial si logra enderezar su institucionalidad, abrir escuelas y hospitales y abocarse a desarrollar su turismo, ya que cuenta con excelentes playas y lugares históricos de interés. Este desarrollo haitiano conviene a la República Dominicana porque la isla entera contaría con una importante estabilidad económica y un futuro armónico. La clase media haitiana tiene mucho que aprender de la clase media dominicana que ha sido capaz de empoderarse y mover sus capacidades para la educación, la salud, el turismo (para el 2025 se estima un total de 12 millones de visitantes), la agricultura, zonas francas, exportaciones, banca y actividades económicas en general.
Sin embargo, es importante reconocer que la mano de obra haitiana ha sido empleada en la República Dominicana tanto para la industria agrícola como para la construcción de forma masiva pero esta importación de personas es atacada por nacionales dominicanos por razones históricas y ademas por las diferencias de costumbres. Además la demanda por servicios sociales de esta masa haitiana tiene un costo importante que afecta el presupuesto dominicano. Ciertamente existe el problema haitiano que ojala pueda solucionarse siempre y cuando los mismos haitianos dirigidos por una clase media responsable sea capaz de liderear un cambio que dignifique a ese pueblo. Es mucho lo que se puede escribir sobre este tema.
En realidad los problemas no son de piel sino de educación, desigualdad, cultura, valores, idioma, religión, institucionalidad, organización del Estado, etc. Nos divide la historia, las heridas, las costumbres, los criterios de vivir. No debemos llevar la complejidad humana a un tema como el color de la piel para levantar lo que llaman problemas "raciales".
Creo se pierde tiempo discutiendo sobre si el color tal y mas cual, cuando en realidad se dejan de lado temas de mas trascendencia como, educación, institucionalidad, valores compartidos, cultura, etc. más que estar pensando en colores de piel. El tema es muchísimo más profundo porque tenemos que entender que somos sociedades distintas con historias diferentes y responsabilidades distintas. Tenemos que comprender la complejidad humana sin hablar de una cosa tan superficial, como los colores. En realidad al final, la única raza que existe sigue siendo la humana.
No me gustaría terminar este artículo sin antes, traer a la memoria del lector los conflictos que han surgido como resultado del llamado racismo. Tenemos el holocausto entre 1939 y 1945 basado en la pureza racial, que resultó en el exterminio de judíos gitanos, y discapacitados. Por otro lado tenemos también él régimen de Apartheid en Sudáfrica, con leyes que separaban a blancos y negros en escuelas, transporte y espacios públicos. Esto provocó protesta, violencia y profundos conflictos sociales. Otro conflicto sucedio en Ruanda en 1994 entre Hutus y tutsis, aunque no puede ser considerado racial en sentido clásico.Tenemos también limpiezas étnicas en los Balcanes en los años 90 con nacionalismo, extremo y cultural, que conllevó a la expulsión y asesinato de poblaciones enteras, por origen étnico o religioso y que terminó en una fragmentación violenta de Yugoslavia. Entre haitianos y dominicanos tambien han habido matanzas muy lamentables en los siglos XIX y XX.
Realmente, el racismo, no actúa sólo porque muchas veces está combinado con intereses económicos, ambiciones políticas, miedo al otro y elementos ideológicos. Tenemos el deber de contribuir a contrarrestar el tema de colores de piel en las redes sociales donde se trata el tema con mucha virulencia y advertir donde es que están realmente las diferencias entre las distintas poblaciones del mundo y buscar soluciones de fondo (que conlleva un trabajo in extenso) y no de forma (mas fácil).
Algo muy sabio para terminar este articulo es el pensamiento del intelectual judío Abraham Joshua Heschel, “el racismo es la mayor amenaza del hombre al hombre, el máximo de odio por el mínimo de razón”.