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miércoles, 7 de enero de 2026

Mas allá del color de la piel






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Voy a iniciar mi blog del año 2026 con un articulo sobre un tema que algunos lo denominan "racial" y que surge con insistencia en las redes sociales, principalmente proveniente de "posts" de norteamericanos (mayormente de piel obscura), haitianos y dominicanos que responden a los dos primeros con diferentes criterios.  Mi animo no esta ni estará en establecer parámetros discriminatorios sino mas bien penetrar mas hondo aun para que se entienda que el termino raza no esta relacionado con el color de la piel, ya que raza en sentido científico no existe puesto que hay una sola raza y es la humana y compuesta por negros, blancos, mulatos y mestizos. 


Esta cuestión de las "razas" tiene su origen principalmente en las emigraciones forzadas producto de la trata de personas de origen africano arrancadas cruelmente por los europeos buscando mano de obra barata para explotar las tierras americanas y beneficiar a los colonizadores con pingues beneficios. Entonces el termino "raza" se empezó a utilizar como forma de clasificación para establecer las diferencias entre los estratos sociales que empezaron a surgir en el "nuevo" continente. 


En nuestro país, República Dominicana, no tuvimos esa población maltratada como sucedió en Haiti y en los Estados Unidos. Tuvimos como se llamaría hoy, una esclavitud "light" y la mezcla de colores de piel se estableció de forma continua y rápida como se puede hoy verificar caminando por las calles dominicanas. La carga emocional que se nota en los negros norteamericanos es notable y se molestan si les llamas "negros" porque lo ven como un insulto. Una situación similar sucede con los habitantes de Haiti quienes sufrieron malos tratos por parte de los colonos franceses lo que al final provoco una revolución cruel y sangrienta que los ha marcado por generaciones y los sigue marcando. De ahí su reacción de envidia, celos, odio y deseos de ocupar nuestro territorio (lo que hicieron por 22 años del 1822 al 1844) por la fuerza.  Lo que sucedió fue un choque cultural en los que el idioma, la religión, las costumbres y el sistema educativo dividieron ambas poblaciones como hasta hoy. 


Los dominicanos hemos logrado un desarrollo agrícola y empresarial que con sus alzas y bajas es digno de admiración mientras que Haiti tiene una economía de agricultura de subsistencia, y además carece de estabilidad política e institucional, provocando una grave crisis humanitaria y de seguridad, lo que paraliza prácticamente la totalidad de sus actividades económicas. Haiti podría incrementar su dinámica comercial si logra enderezar su institucionalidad, abrir escuelas y hospitales y abocarse a desarrollar su turismo, ya que cuenta con excelentes playas y lugares históricos de interés. Este desarrollo haitiano conviene a la República Dominicana porque la isla entera contaría con una importante estabilidad económica y un futuro armónico. La clase media haitiana tiene mucho que aprender de la clase media dominicana que ha sido capaz de empoderarse y mover sus capacidades para la educación, la salud, el turismo (para el 2025 se estima un total de 12 millones de visitantes), la agricultura, zonas francas, exportaciones, banca y actividades económicas en general. 


Sin embargo, es importante reconocer que la mano de obra haitiana ha sido empleada en la República Dominicana tanto para la industria agrícola como para la construcción de forma masiva pero esta importación de personas es atacada por nacionales dominicanos por razones históricas y ademas por las diferencias de costumbres. Además la demanda por servicios sociales de esta masa haitiana tiene un costo importante que afecta el presupuesto dominicano. Ciertamente existe el problema haitiano que ojala pueda solucionarse siempre y cuando los mismos haitianos dirigidos por una clase media responsable sea capaz de liderear un cambio que dignifique a ese pueblo. Es mucho lo que se puede escribir sobre este tema.


En realidad los problemas no son de piel sino de educación, desigualdad, cultura, valores, idioma, religión, institucionalidad, organización del Estado, etc. Nos divide la historia, las heridas, las costumbres, los criterios de vivir. No debemos llevar la complejidad humana a un tema como el color de la piel para levantar lo que llaman problemas "raciales".


Creo se pierde tiempo discutiendo sobre si el color tal y mas cual, cuando en realidad se dejan de lado temas de mas trascendencia como, educación, institucionalidad, valores compartidos, cultura, etc. más que estar pensando en colores de piel. El tema es muchísimo más profundo porque tenemos que entender que somos sociedades distintas con historias diferentes y responsabilidades distintas. Tenemos que comprender la complejidad humana sin hablar de una cosa tan superficial, como los colores. En realidad al final, la única raza que existe sigue siendo la humana. 


No me gustaría terminar este artículo sin antes, traer a la memoria del lector los conflictos que han surgido como resultado del llamado racismo. Tenemos el holocausto entre 1939 y 1945 basado en la pureza racial, que resultó en el exterminio de judíos gitanos, y discapacitados. Por otro lado tenemos también él régimen de Apartheid en Sudáfrica, con leyes que separaban a blancos y negros en escuelas, transporte y espacios públicos. Esto provocó protesta, violencia y profundos conflictos sociales. Otro conflicto sucedio en Ruanda en 1994 entre Hutus y tutsis, aunque no puede ser considerado racial en sentido clásico.Tenemos también limpiezas étnicas en los Balcanes en los años 90 con nacionalismo, extremo y cultural, que conllevó a la expulsión y asesinato de poblaciones enteras, por origen étnico o religioso y que terminó en una fragmentación violenta de Yugoslavia. Entre haitianos y dominicanos tambien han habido matanzas muy lamentables en los siglos XIX y XX.


Realmente, el racismo, no actúa sólo porque muchas veces está combinado con intereses económicos, ambiciones políticas, miedo al otro y elementos ideológicos. Tenemos el deber de contribuir a contrarrestar el tema de colores de piel en las redes sociales donde se trata el tema con mucha virulencia y advertir donde es que están realmente las diferencias entre las distintas poblaciones del mundo y buscar soluciones de fondo (que conlleva un trabajo in extenso) y no de forma (mas fácil).


Algo muy sabio para terminar este articulo es el pensamiento del intelectual judío Abraham Joshua Heschel, “el racismo es la mayor amenaza del hombre al hombre, el máximo de odio por el mínimo de razón”.



viernes, 5 de diciembre de 2025

COMO EL POPULISMO Y LA NOSTALGIA INFLUYEN EN LAS SOCIEDADES




El populismo y uso del termino.

Para muchos de mi generación, que crecimos y fuimos adolescentes en los años cincuenta, el populismo era un termino desconocido y en realidad era un termino que no formada parte del vocabulario popular en la región.  Hoy en día el término se usa desde todos los puntos del espectro ideológico. Si eres de derecha, los populistas son los radicales de izquierda, los “rojillos”, los socialistas o los pseudo comunistas. Si eres de izquierda, los populistas son los antiinmigrantes, los pseudo nazis, los racistas. Para los del centro, la palabra populista despierta temor porque suena a levantamientos políticos y a amenazas contra las libertades individuales y el orden democrático.

Lecturas sobre el tema

Se han escrito muchos libros sobre populismo, y uno de los que más me ha impactado es What Is Populism? de Jan-Werner Müller. Creo que, independientemente de la posición social o económica de cada quien, el término “populismo” adquiere un significado particular que la gente usa en tertulias o debates públicos, ya sea para defenderse o para atacar al otro. En lo particular considero la expresión algo ambigua: al final sirve para agredir al contrario o ubicarlo y desclasificarlo políticamente. El populismo representa una corriente política, una ideología o una forma de acción basada, sobre todo, en la confrontación.

Su presencia en la política

El populismo ha tenido representantes a lo largo de la historia. Hitler fue un populista de derecha por su postura anticomunista, racista y nacionalista, al igual que Mussolini en Italia o Franco en España. Por otro lado, Fidel Castro fue un populista de izquierda, con una actitud abiertamente contraria a lo que llamaba el “imperialismo de la derecha” y una búsqueda de cambio social radical. De esa misma línea provienen los Ortega en Nicaragua o Maduro en Venezuela. En el centro político también encontramos corrientes populistas, escondidas bajo agrupaciones que se consideran democráticas. Sin embargo, todos comparten un elemento común: el uso de la demagogia. Independientemente de su color político, los populistas emplean un lenguaje emocional, simplificador y movilizador. En realidad, todos los políticos recurren a la demagogia para atraer al segmento que consideran decisivo para llegar al poder.

La emoción detrás de la demagogia

El problema surge cuando esa demagogia se sostiene en la fuerza emocional de la nostalgia. Basta revisar la historia para verlo. En la Roma del siglo I a. C., Julio César apelaba al rechazo a la corrupción senatorial para ganarse al pueblo. En el siglo XIX, Napoleón III evocaba la gloria de su antecesor. Savonarola, en la Florencia del siglo XV, llamaba a un regreso a la austeridad frente a lo que consideraba la corrupción del Renacimiento.  Más cerca de nosotros, Andrew Jackson en Estados Unidos defendía una visión agraria como base moral del país; el Brexit apeló al regreso a una soberanía plena; Donald Trump propone volver a un país “fuerte” e “industrial”; y Putin plantea reconstruir el poder político e industrial que tuvo la URSS. En todos, la nostalgia es la chispa emocional que moviliza.

Más allá de la política

La nostalgia y el populismo no se limitan al ámbito político. También penetran la vida social. Ambos funcionan desde la emoción, no desde la razón. En un mundo complejo, lleno de variables, ofrecen explicaciones simplificadas: lo bueno vs. lo malo, el pueblo vs. la élite, el pasado vs. el presente.

Conclusiones

Quienes hemos leído El mundo de ayer de Stefan Zweig entendemos muy bien esa añoranza por un pasado idealizado. Anhelamos lo que conocemos porque nos da seguridad. Lo vemos en tendencias actuales: el regreso a los discos de pasta, la búsqueda de autenticidad y menos tecnología, la restricción del uso de celulares en niños, la añoranza de una educación más estricta, de una sociedad “más decente” y de una familia más unida.

Ese retorno al pasado también se vende políticamente. Hasta objetos como el VW Beetle reaparecen renovados, pero evocando un símbolo seguro y conocido.

La nostalgia y el populismo son fenómenos históricos, y seguirán conviviendo mientras los seres humanos tengamos memoria, emociones y lo que llamamos alma. 


Ref. Imagen desarrollado por IA.

martes, 11 de noviembre de 2025

Un cuadro social alarmante




El cuadro de Pedernales

En Pedernales, una encuesta publicada este sábado 8 de noviembre de 2025 por el periódico Diario Libre reveló que el 74.5 % de los entrevistados justifica las relaciones entre adolescentes y adultos cuando hay pobreza de por medio.

El dato parece increíble, pero refleja una realidad que aún persiste en muchas comunidades: la pobreza, cuando se vuelve crónica, distorsiona el sentido moral y normaliza lo inaceptable.

En los pueblos del sur, donde las oportunidades son escasas no es raro escuchar frases como “él la ayuda” o “la sacó de apuros” para describir vínculos que, en verdad, son relaciones desiguales.

Pobreza, falta de oportunidades.

Detrás de ese eufemismo se oculta una forma silenciosa de violencia estructural: la pobreza se convierte en justificación para el abuso, y el abuso se disfraza de necesidad.

No se trata solo de moral individual, sino de una falla colectiva.

Cuando una comunidad acepta que una niña o adolescente puede “mejorar su suerte” junto a un adulto, ha renunciado —aunque sea sin querer— a proteger su infancia y su dignidad.

Se olvida que el consentimiento, para ser verdadero, requiere libertad; y la pobreza no deja espacio para la libertad.

¿Otro problema de educación que enfrentamos?

La falta de educación sexual integral y la ausencia de oportunidades crean el terreno fértil donde germina esa mentalidad.

Una responsabilidad colectiva

Pero también la sociedad civil, las iglesias y los medios deben asumir un papel activo para cambiar esa visión.

Porque mientras sigamos justificando el abuso con hambre o necesidad, seguiremos confundiendo protección con poder y amor con conveniencia.

¿Otras ciudades, parajes, pueblos?

La pobreza y falta de oportunidades y educación es extensiva a todo nuestro territorio con mas o menos ocurrencias. Lo de Pedernales es un grito pero no es el único que debe llamar la atención. Es una grito que requiere una respuesta estratégica de nación a largo plazo. Se requieren planes para integrar a los jovenes a las escuelas y luego ofrecer carreras cortas practicas donde puedan ya sea trabajar en sus comunidades o en otras áreas del país. Es necesario detectar que riquezas se pueden explorar para desarrollo. ¿Que existe en Pedernales? ¿Que riquezas potenciales que conlleven a la instalación de plantas procesadoras? ¿Fuentes de trabajo? 

Los cazadores de virgenes

Hay que alejar a la juventud de la pobreza económica y moral de modo que no continúen considerando su entrega a un bolsillo derrochador que solo busca presas inocentes para explotar y convertir en piezas de colección y poder declarar ante los amigotes de turno sus capacidades de conquista, manipulación y validación de su ego conquistador.

Encontrar oportunidades 

Cada territorio tiene algún tipo de riqueza y lo importante es conocerla y saber explotarla. Lo logrado por el turismo en Punta Cana es un claro ejemplo. El mar y las playas estuvieron en el Este de Republica Dominicana por años hasta que un joven atrevido y con mucha visión como Frank Rainieri y su esposa Haydée Kuret lograron convertir esa zona en un paraíso mundial para el turismo. 

La pobreza puede ser una circunstancia; nunca una excusa. La pobreza de puede y se debe reducir creando oportunidades. 



Los motoristas, ¿insoluble problema nacional?

Esta fotografía que tomé hace unos días es un claro ejemplo de la tragedia nacional que representan las motocicletas. Una niña de algunos di...