sábado, 14 de febrero de 2026

PORQUE ESTAMOS EXCLUYENDO A LOS ADULTOS MAYORES?

La exclusión digital de los mayores de 65: un error humano y económico

Hace unos días leí en la versión digital de la BBC un artículo que señalaba algo que muchos vemos a diario, pero que pocas veces se discute con seriedad: las nuevas tecnologías no están siendo amigables para las personas mayores de 65 años.

Una parte importante de este segmento está compuesta por personas con ingresos estables, ahorros y patrimonio acumulado. Sin embargo, estas personas están siendo, de una forma u otra, esquivadas o simplemente olvidadas por las empresas que desarrollan soluciones digitales. Bancos, aseguradoras, comercios, servicios públicos y privados han migrado rápidamente a plataformas digitales que, en muchos casos, resultan difíciles —o directamente inaccesibles— para los adultos mayores.

El problema no es menor si tomamos en cuenta un dato clave: las personas viven cada vez más.

Gracias a las vacunas, los tratamientos médicos y los sistemas básicos de salud comunitaria, se han reducido significativamente las muertes tempranas. Las enfermedades infecciosas han cedido terreno y hoy predominan las enfermedades crónicas, como las cardiopatías o el cáncer, que permiten una vida más larga, aunque con nuevos desafíos.

Según estadísticas globales, en América Latina y el Caribe la esperanza de vida pasó de aproximadamente 67.5 años en la década de 1990 a 75.6 años en 2023. Es decir, un incremento cercano a 8 años en poco más de tres décadas, lo que equivale, en promedio, a dos o tres meses adicionales de vida por año.

Este cambio demográfico tiene implicaciones profundas que muchas organizaciones aún no han sabido interpretar.

s años de vida, pero menos acceso

A medida que la vida adulta se prolonga, la dependencia de servicios digitales aumenta: banca electrónica, seguros, pagos, trámites gubernamentales, comercio electrónico y atención médica. Sin embargo, el diseño de estas plataformas suele asumir que todos los usuarios tienen el mismo nivel de familiaridad tecnológica.

Cuando esto no ocurre, el resultado es claro:

personas que pierden autonomía, que dependen de terceros para tareas básicas y que se sienten desplazadas de un sistema que, paradójicamente, prometía facilitarles la vida.

Esto no solo representa un problema social y humano, sino tambiéun error de mercado. Las personas mayores de 65 años ya representan cerca del 20 % de la población en muchos países, y ese porcentaje seguirá creciendo con el envejecimiento demográfico, como ya ocurre en países como España.

La brecha digital no es igual en todos los países

El comportamiento frente a la tecnología varía significativamente según el contexto. De acuerdo con estudios publicados en JMIR Aging, las tasas de exclusión digital entre adultos mayores muestran grandes diferencias a nivel internacional.

Por ejemplo:

• En India, cerca del 91 % de los adultos mayores se encuentran digitalmente excluidos.

• En países como Bulgaria y Rumania, entre 59 % y 68 % de las personas mayores no utilizan internet.

Estas cifras muestran que el problema no es individual, sino estructural.

La educación como parte de la solución

La mejor forma de subsanar esta exclusión no es ralentizar la digitalización, sino acompañarla. Y aquí es donde universidades, escuelas técnicas y centros de formación tienen una enorme oportunidad —y responsabilidad—.

Programas de entrenamiento presenciales, prácticos y adaptados, enfocados en:

• Uso básico de banca digital

• Seguridad en línea

• Trámites digitales esenciales

• Comunicación y servicios cotidianos

No se trata de alfabetización digital” sino de empoderamiento digital. De devolver autonomía, confianza y participación plena a un segmento que todavía tiene mucho que aportar.

Este es uno de los grandes retos que enfrentamos hacia un futuro en el que la tecnología —y ahora la inteligencia artificial— puede dejar completamente al margen a un segmento importante de la población.Las universidades y los centros de enseñanza tienen aquí una oportunidad doble: contribuir activamente al desarrollo social del país y, al mismo tiempo, abrir una nueva y fuente de negocios.La inclusión digital de los adultos mayores no es caridad, es visión.

Porque una sociedad verdaderamente moderna no es la que digitaliza más rápido, sino la que no deja a nadie atrás en el proceso.

Ortega y Gasset advertía que cada generación hereda una circunstancia y una responsabilidad. Hoy, nuestra circunstancia es tecnológica. Nuestra responsabilidad es decidir si esa tecnología integra o excluye. Ignorar a los mayores no es una consecuencia inevitable del progreso; es una decisión cultural.   VAMOS!!

miércoles, 7 de enero de 2026

Mas allá del color de la piel






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Voy a iniciar mi blog del año 2026 con un articulo sobre un tema que algunos lo denominan "racial" y que surge con insistencia en las redes sociales, principalmente proveniente de "posts" de norteamericanos (mayormente de piel obscura), haitianos y dominicanos que responden a los dos primeros con diferentes criterios.  Mi animo no esta ni estará en establecer parámetros discriminatorios sino mas bien penetrar mas hondo aun para que se entienda que el termino raza no esta relacionado con el color de la piel, ya que raza en sentido científico no existe puesto que hay una sola raza y es la humana y compuesta por negros, blancos, mulatos y mestizos. 


Esta cuestión de las "razas" tiene su origen principalmente en las emigraciones forzadas producto de la trata de personas de origen africano arrancadas cruelmente por los europeos buscando mano de obra barata para explotar las tierras americanas y beneficiar a los colonizadores con pingues beneficios. Entonces el termino "raza" se empezó a utilizar como forma de clasificación para establecer las diferencias entre los estratos sociales que empezaron a surgir en el "nuevo" continente. 


En nuestro país, República Dominicana, no tuvimos esa población maltratada como sucedió en Haiti y en los Estados Unidos. Tuvimos como se llamaría hoy, una esclavitud "light" y la mezcla de colores de piel se estableció de forma continua y rápida como se puede hoy verificar caminando por las calles dominicanas. La carga emocional que se nota en los negros norteamericanos es notable y se molestan si les llamas "negros" porque lo ven como un insulto. Una situación similar sucede con los habitantes de Haiti quienes sufrieron malos tratos por parte de los colonos franceses lo que al final provoco una revolución cruel y sangrienta que los ha marcado por generaciones y los sigue marcando. De ahí su reacción de envidia, celos, odio y deseos de ocupar nuestro territorio (lo que hicieron por 22 años del 1822 al 1844) por la fuerza.  Lo que sucedió fue un choque cultural en los que el idioma, la religión, las costumbres y el sistema educativo dividieron ambas poblaciones como hasta hoy. 


Los dominicanos hemos logrado un desarrollo agrícola y empresarial que con sus alzas y bajas es digno de admiración mientras que Haiti tiene una economía de agricultura de subsistencia, y además carece de estabilidad política e institucional, provocando una grave crisis humanitaria y de seguridad, lo que paraliza prácticamente la totalidad de sus actividades económicas. Haiti podría incrementar su dinámica comercial si logra enderezar su institucionalidad, abrir escuelas y hospitales y abocarse a desarrollar su turismo, ya que cuenta con excelentes playas y lugares históricos de interés. Este desarrollo haitiano conviene a la República Dominicana porque la isla entera contaría con una importante estabilidad económica y un futuro armónico. La clase media haitiana tiene mucho que aprender de la clase media dominicana que ha sido capaz de empoderarse y mover sus capacidades para la educación, la salud, el turismo (para el 2025 se estima un total de 12 millones de visitantes), la agricultura, zonas francas, exportaciones, banca y actividades económicas en general. 


Sin embargo, es importante reconocer que la mano de obra haitiana ha sido empleada en la República Dominicana tanto para la industria agrícola como para la construcción de forma masiva pero esta importación de personas es atacada por nacionales dominicanos por razones históricas y ademas por las diferencias de costumbres. Además la demanda por servicios sociales de esta masa haitiana tiene un costo importante que afecta el presupuesto dominicano. Ciertamente existe el problema haitiano que ojala pueda solucionarse siempre y cuando los mismos haitianos dirigidos por una clase media responsable sea capaz de liderear un cambio que dignifique a ese pueblo. Es mucho lo que se puede escribir sobre este tema.


En realidad los problemas no son de piel sino de educación, desigualdad, cultura, valores, idioma, religión, institucionalidad, organización del Estado, etc. Nos divide la historia, las heridas, las costumbres, los criterios de vivir. No debemos llevar la complejidad humana a un tema como el color de la piel para levantar lo que llaman problemas "raciales".


Creo se pierde tiempo discutiendo sobre si el color tal y mas cual, cuando en realidad se dejan de lado temas de mas trascendencia como, educación, institucionalidad, valores compartidos, cultura, etc. más que estar pensando en colores de piel. El tema es muchísimo más profundo porque tenemos que entender que somos sociedades distintas con historias diferentes y responsabilidades distintas. Tenemos que comprender la complejidad humana sin hablar de una cosa tan superficial, como los colores. En realidad al final, la única raza que existe sigue siendo la humana. 


No me gustaría terminar este artículo sin antes, traer a la memoria del lector los conflictos que han surgido como resultado del llamado racismo. Tenemos el holocausto entre 1939 y 1945 basado en la pureza racial, que resultó en el exterminio de judíos gitanos, y discapacitados. Por otro lado tenemos también él régimen de Apartheid en Sudáfrica, con leyes que separaban a blancos y negros en escuelas, transporte y espacios públicos. Esto provocó protesta, violencia y profundos conflictos sociales. Otro conflicto sucedio en Ruanda en 1994 entre Hutus y tutsis, aunque no puede ser considerado racial en sentido clásico.Tenemos también limpiezas étnicas en los Balcanes en los años 90 con nacionalismo, extremo y cultural, que conllevó a la expulsión y asesinato de poblaciones enteras, por origen étnico o religioso y que terminó en una fragmentación violenta de Yugoslavia. Entre haitianos y dominicanos tambien han habido matanzas muy lamentables en los siglos XIX y XX.


Realmente, el racismo, no actúa sólo porque muchas veces está combinado con intereses económicos, ambiciones políticas, miedo al otro y elementos ideológicos. Tenemos el deber de contribuir a contrarrestar el tema de colores de piel en las redes sociales donde se trata el tema con mucha virulencia y advertir donde es que están realmente las diferencias entre las distintas poblaciones del mundo y buscar soluciones de fondo (que conlleva un trabajo in extenso) y no de forma (mas fácil).


Algo muy sabio para terminar este articulo es el pensamiento del intelectual judío Abraham Joshua Heschel, “el racismo es la mayor amenaza del hombre al hombre, el máximo de odio por el mínimo de razón”.



jueves, 18 de diciembre de 2025

La Navidad y un Cielo Azul



Que es para mi la Navidad

Navidad es, ante todo, un tiempo de recuerdos, sueños y esperanzas. Al acercarnos a la celebración del nacimiento de Jesús, nos sumergimos en una temporada llena de tradiciones y costumbres que nos invitan a la introspección.


El Ciclo de la Vida

Para quienes ya divisamos la línea final del horizonte, esta época es una oportunidad para abrazar los frutos de nuestra existencia: nuestros hijos y nietos. Al mirar hacia atrás, el camino recorrido se llena de recuerdos y gratitud. Los pasos nos llevan nuevamente a la transición de niños a adultos, el día entrañable en que conocimos a la compañera de toda la vida y el milagro de ver crecer a nuestros hijos, quienes hoy ya son padres pero también recordamos a los padres y los tíos ya idos, los amigos que nos dejaron, en fin la linea de tiempo de nuestra historia. 


El Contraste de los Tiempos

Es inevitable notar cómo el mundo ha cambiado. Los recuerdos de nuestra juventud nos invaden con fuerza: aquellas reuniones con padres, tíos y amigos en una convivencia alegre y cercana. Era la época en que los vecinos compartían desde bebidas hasta los "cohetes chinos". Hoy, por el contrario, las casas parecen "gaveteros apilados" donde el anonimato prevalece sobre la vecindad.  ¿Quién podría olvidar las fiestas en clubes, las orquestas de moda y la emoción de invitar a bailar a la joven más atractiva? Aquellos amaneceres, desayunando en la Barra Payan de la calle 30 de marzo o en el Sublime de la calle El Conde, siguen vivos en la memoria. Regresar a la casa con el sol de la mañana, entre risas y el regaño cariñoso de unos padres que,  nos esperaban y nos decían que nos acostáramos y que luego de despertarnos nos ofrecían una sopa reconfortante... ¡Qué vivencias!


Un Mundo en Transformación

Hoy, el sonido de los tríos de acordeón, güira y tambora parece desvanecerse ante el ruido de la tecnología. Si bien el progreso es útil, también ha traído consigo un crecimiento del egoísmo. Resulta doloroso ver cómo se invierten fortunas en armas mientras millones carecen de comida, medicina, educación y seguridad. Incluso la espiritualidad se ve empañada por interpretaciones que, ajenas a nuestro espíritu cristiano, y en nombre de su particular Dios, siembran violencia en lugar de paz. El espíritu de la corrupción nos cubre como una nube negra en forma de oxido que destruye a la sociedad y contempla mos con estupor como los que deben servir mas bien se sirven y se transforman en aves de rap iña. 


Un brindis por lo vivido y por lo que vamos a vivir.

A pesar de las sombras del mundo moderno, agradezco a Jesus por la vida que me regaló, a mi y a todos los míos,  y mientras  tanto con estas reflexiones, y esperando con optimismo luces que alumbren el camino que nos queda por andar,  les deseo a todos una muy feliz Navidad y un feliz año Nuevo y que, el amor y la gratitud iluminen nuestras vidas. 


Y ahora recordemos aquel pensamiento de Marcel Proust, “trata de mantener siempre un trozo de cielo azul encima de la cabeza”.

 


* imagen creada por Chat gpt.



viernes, 5 de diciembre de 2025

COMO EL POPULISMO Y LA NOSTALGIA INFLUYEN EN LAS SOCIEDADES




El populismo y uso del termino.

Para muchos de mi generación, que crecimos y fuimos adolescentes en los años cincuenta, el populismo era un termino desconocido y en realidad era un termino que no formada parte del vocabulario popular en la región.  Hoy en día el término se usa desde todos los puntos del espectro ideológico. Si eres de derecha, los populistas son los radicales de izquierda, los “rojillos”, los socialistas o los pseudo comunistas. Si eres de izquierda, los populistas son los antiinmigrantes, los pseudo nazis, los racistas. Para los del centro, la palabra populista despierta temor porque suena a levantamientos políticos y a amenazas contra las libertades individuales y el orden democrático.

Lecturas sobre el tema

Se han escrito muchos libros sobre populismo, y uno de los que más me ha impactado es What Is Populism? de Jan-Werner Müller. Creo que, independientemente de la posición social o económica de cada quien, el término “populismo” adquiere un significado particular que la gente usa en tertulias o debates públicos, ya sea para defenderse o para atacar al otro. En lo particular considero la expresión algo ambigua: al final sirve para agredir al contrario o ubicarlo y desclasificarlo políticamente. El populismo representa una corriente política, una ideología o una forma de acción basada, sobre todo, en la confrontación.

Su presencia en la política

El populismo ha tenido representantes a lo largo de la historia. Hitler fue un populista de derecha por su postura anticomunista, racista y nacionalista, al igual que Mussolini en Italia o Franco en España. Por otro lado, Fidel Castro fue un populista de izquierda, con una actitud abiertamente contraria a lo que llamaba el “imperialismo de la derecha” y una búsqueda de cambio social radical. De esa misma línea provienen los Ortega en Nicaragua o Maduro en Venezuela. En el centro político también encontramos corrientes populistas, escondidas bajo agrupaciones que se consideran democráticas. Sin embargo, todos comparten un elemento común: el uso de la demagogia. Independientemente de su color político, los populistas emplean un lenguaje emocional, simplificador y movilizador. En realidad, todos los políticos recurren a la demagogia para atraer al segmento que consideran decisivo para llegar al poder.

La emoción detrás de la demagogia

El problema surge cuando esa demagogia se sostiene en la fuerza emocional de la nostalgia. Basta revisar la historia para verlo. En la Roma del siglo I a. C., Julio César apelaba al rechazo a la corrupción senatorial para ganarse al pueblo. En el siglo XIX, Napoleón III evocaba la gloria de su antecesor. Savonarola, en la Florencia del siglo XV, llamaba a un regreso a la austeridad frente a lo que consideraba la corrupción del Renacimiento.  Más cerca de nosotros, Andrew Jackson en Estados Unidos defendía una visión agraria como base moral del país; el Brexit apeló al regreso a una soberanía plena; Donald Trump propone volver a un país “fuerte” e “industrial”; y Putin plantea reconstruir el poder político e industrial que tuvo la URSS. En todos, la nostalgia es la chispa emocional que moviliza.

Más allá de la política

La nostalgia y el populismo no se limitan al ámbito político. También penetran la vida social. Ambos funcionan desde la emoción, no desde la razón. En un mundo complejo, lleno de variables, ofrecen explicaciones simplificadas: lo bueno vs. lo malo, el pueblo vs. la élite, el pasado vs. el presente.

Conclusiones

Quienes hemos leído El mundo de ayer de Stefan Zweig entendemos muy bien esa añoranza por un pasado idealizado. Anhelamos lo que conocemos porque nos da seguridad. Lo vemos en tendencias actuales: el regreso a los discos de pasta, la búsqueda de autenticidad y menos tecnología, la restricción del uso de celulares en niños, la añoranza de una educación más estricta, de una sociedad “más decente” y de una familia más unida.

Ese retorno al pasado también se vende políticamente. Hasta objetos como el VW Beetle reaparecen renovados, pero evocando un símbolo seguro y conocido.

La nostalgia y el populismo son fenómenos históricos, y seguirán conviviendo mientras los seres humanos tengamos memoria, emociones y lo que llamamos alma. 


Ref. Imagen desarrollado por IA.

martes, 18 de noviembre de 2025

TRES GENIOS Y UN GRAN LEGADO




La música en mis recuerdos

La música ha sido parte integral de mi vida y, aunque mis estudios musicales fueron breves, nunca dejé de mantener un romance apasionado con ella. Dado que Dios me regaló el arte del canto, pues el romance ha tenido refuerzos obligatorios.


La radio, la ópera y mi padre

Mi padre sintonizaba siempre los programas de ópera a través de la estación estatal La Voz Dominicana, que se transmitían los domingos a la 1 p.m. después del almuerzo. Cuando era niño, jugaba con mis soldaditos y esa música de fondo con tantas voces distintas me servía de acompañamiento musical en las batallas imaginarias entre el bien y el mal que dirigía entre mis figuritas de goma.

Un día, tendría algunos seis o siete años de edad, decidí preguntarle a papá qué era esa música. Papá me respondió: "Esa es la ópera". Me quedé en babia y pregunté: "¿Y qué es la ópera?". Papá quedó pensativo buscando una respuesta adecuada a mi edad, y entonces respondió: "La ópera es como una película, pero en vez de hablar, la gente canta". Entendí más o menos y continué con mis juegos.

Años más tarde, ya como adolescente, fui a ver la película El Gran Caruso con el tenor Mario Lanza. Fue en ese momento, en que se presentaban algunas escenas de ópera, que pude hacer la conexión entre los personajes, la música y el canto. Las óperas de esa película eran todas italianas, así que crecí con las melodías, las pasiones y emociones propias de la cultura italiana, tan parecida a la nuestra. Alguna vez leí de compositores de otras nacionalidades: Massenet, Meyerbeer, Mascagni, Leoncavallo y otros. Supe también de Wagner, pero muy poco.


Vivencias italianas

La primera ópera que pude disfrutar en vivo fue La Bohème de Puccini en la Ópera Comique en París. Luego, de Verdi, pude ver Aida en el Gran Teatro del Liceu de Barcelona y en el Convent Garden de Londres disfruté de El Barbero de Sevilla de Rossini. Ya más tarde, como adulto, he podido disfrutar de varias óperas italianas y francesas, pero de Wagner no he visto ninguna, excepto algunas partes de Lohengrin, Tristan e Isolde y La Valquiria (la muy conocida Cabalgata de las Valquirias).


Un libro que habla de rivalidades

Recientemente me llegó a mis manos el libro, The Puccini Problem por Alexandra Wilson1 El tema, que implicaba música y ópera, me interesó. Además, se trataba de uno de mis compositores favoritos. En una de las páginas me encontré con este párrafo que me llamó particularmente la atención: "La obra no fue juzgada por lo que era en sí, sino dentro de una discusión más amplia sobre Wagner. Al compararla con él, surgieron dos preocupaciones: la coherencia estructural de la música y cómo debía desarrollarse la tradición musical italiana". Esto me llevó a hurgar sobre el significado del mismo y sus implicaciones históricas y musicales.


Unidad Orgánica y Crecimiento Orgánico

Como eran conceptos de profundidad, aunque de apariencia sencilla, busqué definiciones básicas. La Unidad Orgánica implica que toda música dentro de una obra funcione como un organismo completo, coherente. El Crecimiento Orgánico significa que los temas musicales se desarrollen según "crecen" en la naturaleza, de manera continua y lógica.




Lo orgánico en las óperas de Wagner

El "leitmotiv" es el sello wagneriano, lo que se llama unidad orgánica. Lo encontramos en la introducción de la ópera, en los diálogos, vuelve en los momentos dramáticos y regresa al final. El propósito es que la ópera respire el mismo material, que conserve una unidad interna que tenga el mismo ADN; es establecer la coherencia en toda la historia. El crecimiento orgánico es un motivo musical que crece y se transforma como una semilla que se convierte en árbol. Es una gradualidad dentro del mismo germen. Sin duda estamos ante un paso revolucionario en la ópera, un sistema, un orden muy germano.


Buscando explicaciones

Luego, conversando con el dilecto amigo Eduardo Villanueva, de los más destacados conocedores de arte musical en nuestro país, me comentó que no conocía las comparaciones Puccini-Wagner, sino que sabía de las Verdi-Wagner. Estas partían de si la ópera, como arte musical, debía seguir la línea estratégica planteada por Wagner, lo que se conocería como el concepto moderno alemán, opuesto a la visión italiana.


Un trasfondo

El libro me abrió un trasfondo que no me había imaginado, haciendo que mi interés por la lectura del mismo se incrementara geométricamente. En este punto, el libro (de indiscutible contenido serio y profesional) se convirtió para mí en una novela que me pareció recordar los pleitos entre mis soldaditos de goma. Esta vez, de un lado, los alemanes conducidos por Wagner y, del otro, los italianos bajo Verdi y las tropas jóvenes de Puccini. Eran dos visiones enfrentadas en sus versiones culturales: el norte y el sur. En otras palabras, se buscaba evaluar la ópera italiana dentro de los criterios wagnerianos.


El espíritu germano y el italiano

El tema cultural siempre me ha interesado desde mis tiempos en el mundo de la publicidad. El comportamiento de las personas es un elemento clave en la preferencia de productos y de marcas. Cada nación tiene rasgos culturales definidos e, inclusive, en cada una existen subculturas que enriquecen el todo de un país.

En el caso de Alemania, tenemos una nación surgida en el Siglo XIX cuyo artífice fue el prusiano Bismarck; en Italia, el artífice fue Garibaldi, un militar que también es considerado héroe en países de Suramérica. El sello nacional de cada país es indiscutible. Alemania tiene una cultura donde predomina lo racional, el sentido de orden, precisión, planificación, normas y procesos. En Italia existe una cultura mediterránea, afectiva, expresiva. La vida cotidiana gira alrededor de la calle, la comida, hay más tolerancia sobre la ambigüedad y la negociación informal. Si fuéramos a hacer una síntesis, pudiéramos concluir que en Italia predomina la espontaneidad y en Alemania la organización. Creo que cada rasgo tiene sus pros y contras. Creo que sucede en cada país, pero, ¿en qué influencia esto las contradicciones Wagner-Verdi o Wagner-Puccini?




Una conclusión posible

Cada compositor lleva dentro el sello de su cultura porque es algo que se recibe prácticamente desde el nacimiento. Las personas cargan con sus costumbres toda la vida aun cuando logren integrarse a otras culturas, y estas costumbres de alguna manera influyen en su comportamiento en la vida y en las profesiones. La música no es una excepción.

Lo importante es saber elegir, qué cosas pueden aportar y cuáles no, si rompen con las características culturales de una nación. Si son forzadas. La música de Wagner es gloriosa y tiene sus pautas de grandeza, pero la música de Verdi y de Puccini penetra hasta el final del alma con un encanto que lleva el azul del cielo mediterráneo, el sonido de su gente y hasta el aroma de su gastronomía.


 ¿Cuál es mejor? Lo que siempre digo: "lo que más te guste".



*imagen de IA.

1 Alexandra Wilson is lecturer in Musicology at  Oxford Brooks University. Her work has appeared in Cambridge Opera Journal and Music & Letters, and she is a regular contributor to BBC radio programmes. This is her first book.


PORQUE ESTAMOS EXCLUYENDO A LOS ADULTOS MAYORES?

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