lunes, 13 de julio de 2026

Los motoristas, ¿insoluble problema nacional?







Esta fotografía que tomé hace unos días es un claro ejemplo de la tragedia nacional que representan las motocicletas. Una niña de algunos diez años pasajera desprotegida en una motocicleta. 


La cotidianidad es que los motoristas se han constituido en un peligro tanto para ellos mismos como para sus pasajeros y para peatones, y vehículos en general. 


Durante los últimos 30 ó 40 años, ha sido imposible para las autoridades hacer que los conductores respeten las normas de tránsito de estos vehículos en la ciudad y en áreas rurales. Los motoristas a menudo ignoran todas las leyes de tránsito. No les importa si hay un policía cerca o no ni que el semáforo esté en luz roja. Tampoco les importa si un peatón está cruzando o si están circulando en vía contraria o si están sobre las aceras. 


Parecen no preocuparse por nada. Aunque no me gusta generalizar, y hay algunos que sí respetan las leyes, la mayoría de los motoristas parece vivir en una constante competencia, poniendo sus vidas en riesgo. Algunos departamentos de hospitales, como el Darío Contreras, incluso llevan nombres de marcas de motocicletas debido al alto número de motociclistas hospitalizados o que han perdido miembros por violar las leyes de tránsito. 


Quizás sea necesario que las autoridades estudien cómo otros países enfrentan y resuelven problemas similares. Esto podría ayudar a mitigar este problema del siglo XXI. 


Recuerdo que hace muchos años, en el siglo pasado, las Vespas llegaron al país y causaron una revolución. En la calle Julio Verne de la ciudad, , había un hotel llamado Hotel Checoslovaquia donde se hospedaban checoslovacos que trabajaban en la fábrica de armas de San Cristóbal. La mayoría de ellos tenía Vespas y las manejaban por la ciudad demostrando su habilidad de forma casi circense, pero siempre respetando las leyes. Claro, era una época de dictadura y romper las leyes  resultaba en serias consecuencias.


Con el tiempo, aparecieron nuevos tipos de motocicletas, especialmente las producidas en países asiáticos. Estas motocicletas, debido a su precio y condiciones, se hicieron muy populares hasta dominar el mercado y convertirse en los vehículos de motor mayoritarios del mercado.


Algunas personas me comentan que los motoristas contribuyen con el desenvolvimiento social ofreciendo servicios de transporte de alimentos y medicinas, y ciertamente así es pero eso no debe llevar a que se les otorgue patente de corso para arremeter contra las normas de convivencia civilizada. Sus servicios son importantes pero siempre y cuando se realicen dentro de las normas.


La realidad es que no veo cómo se pueda resolver esta situación sin tomar medidas drásticas. Sé que las autoridades han estado capturando a quienes infringen las leyes, como aquellos que entran en túneles o circulan en dirección contraria, pero estas medidas no son suficientes dado que estamos hablando de casi tres millones de motocicletas. Es necesario investigar el origen de estas motocicletas y establecer obligaciones en su fuente. Además, si las motocicletas pertenecen a empresas, se deben tomar medidas para que estas empresas obliguen a sus conductores a actuar de manera racional y obedecer la ley. 


En realidad, es difícil digerir lo que a veces escucho en los medios: que los motoristas constituyen una masa de votantes muy importante y que tomar medidas en su contra sería perder una gruesa participación del mercado en las elecciones. Si ese es el criterio que prima, mucha pena me daría este país nuestro, de que las autoridades tengan que ceder ante los que violan las leyes para poder lograr posiciones cimeras en la política nacional. Estaríamos siendo sujetos de los violadores de leyes y eso, señores, no se puede nunca permitir. 


Mientras tanto por otro lado es necesario que se continue con un plan de educacion en escuelas y universidades y publico en general a traves de todos los medios de comunicacion para crear la conciencia necesaria a todos los niveles antes que este problema sea definitivamente insoluble.


sábado, 27 de junio de 2026

EL CHIRRIDO DE LAS ESCALERAS DE MACY'S

                                                   



Mi primera experiencia con unas escaleras eléctricas fue en la tienda Macy’s, durante mi viaje a Nueva York en 1960 junto a mi madre y mi hermano. Aquel viaje fue un descubrimiento que iba mucho más allá de los confines de nuestra isla. Yo siempre había vivido en la República Dominicana y, para un joven de entonces, que nunca había viajado todo era completamente nuevo.


Nueva York era movimiento constante. Me impresionaban el incesante ir y venir de la gente, el dinamismo de la ciudad, la inmensidad de las tiendas, la abundancia de mercancías, los desayunos generosos y la extraordinaria diversidad de ofertas para todos los gustos.


Pero, sobre todo, me marcaron sus museos. La visita al Museo de Historia Natural y al Museo Metropolitano fue para mí una revelación. Descubrí la inmensidad del mundo, la riqueza de la historia y el inmenso patrimonio artístico de la humanidad. Aquella experiencia también me hizo pensar en la pobreza de nuestros museos de entonces, que languidecían con colecciones muy limitadas y escasos recursos para despertar la curiosidad de los visitantes.


Sin embargo, esta historia no trata de museos. Trata de unas escaleras.


Antes del viaje había oído a varios amigos contar que en Nueva York existían escaleras eléctricas. Yo escuchaba aquellas historias con incredulidad. Pensaba que me estaban tomando el pelo. ¿Cómo podían existir unas escaleras que subieran solas? En la República Dominicana de 1960 no había una sola. El concepto mismo parecía propio de la ciencia ficción. Quizás las había visto fugazmente en alguna película de Hollywood, pero no guardaba un recuerdo claro de ellas.


El momento llegó cuando entramos en Macy’s para comprar algunos artículos que necesitaríamos durante la continuación de nuestro viaje por Europa. Allí estaban, frente a nosotros: aquellas famosas escaleras que parecían moverse por sí mismas.


Mi madre, mi hermano y yo nos detuvimos a observar. Durante varios minutos estudiamos cuidadosamente a quienes subían y bajaban. Queríamos entender cómo se entraba sin tropezar y, sobre todo, cómo se salía al llegar arriba. Nos parecía que el verdadero desafío no era subir, sino bajarse de aquella máquina en movimiento sin hacer el ridículo.


Finalmente nos armamos de valor. Cuando llegó el momento, dimos un pequeño salto y abordamos la escalera. Mientras ascendíamos, no dejábamos de mirar el escalón que desaparecía al final del recorrido. Yo me preguntaba con cierta ansiedad qué ocurriría si no acertábamos a salir a tiempo.


Cuando llegó el momento, volvimos a dar otro pequeño salto… y todo salió perfectamente. Nos echamos a reír, aliviados y divertidos por aquel temor que ahora nos parecía tan ingenuo.


Sesenta y seis años después regresé a Macy’s con mi esposa y mi nieto mayor. Las escaleras siguen allí como podrán ver en la foto que acompaña este artículo. 1/ Tal vez ya no sean las mismas, pero continúan cumpliendo la misma función. Sin embargo, hubo un detalle inesperado que me emocionó profundamente: el inconfundible chirrido de sus mecanismos.


Aquel sonido era el mismo que había escuchado en 1960.


Bastó ese chirrido para borrar más de medio siglo. Durante unos segundos dejé de ser el hombre que regresaba a Nueva York y volví a convertirme en aquel muchacho dominicano que, lleno de curiosidad, descubría un mundo que parecía venido del futuro.


Comprendí entonces que la memoria no solo se conserva en las fotografías o en los lugares. A veces permanece escondida en un sonido. Y, para mí, el chirrido de las escaleras de Macy’s seguirá siendo, para siempre, la banda sonora de mi primer encuentro con la modernidad.


1/ foto tomada por el autor en 2026 en la tienda Macy's

martes, 5 de mayo de 2026

Antes que salga el Sol, la verdadera carrera.



Un hombre y su caña. No hay prisa en sus gestos ni promesas en el horizonte. Solo el mar, cambiante e indiferente, y la paciencia de quien sabe que la pesca es más espera que captura.



La foto de una mañana…

Acostumbro a caminar como principal ejercicio. Generalmente lo hago en un parque cerca de mi casa, pero algunas veces cambio de espacio. Voy por la Ciudad Colonial o por zonas de Gascue, pero mi escape favorito es el Malecón. La brisa del mar, la sensación de libertad y la idea de infinito sirven de incentivo para la vida. Uno de esos días, bien temprano, me encontré con este pescador. Le tomé una foto… y pensé en mucho más que simplemente un hombre tirando una cuerda al agua.

La visión 

Y es que ahí vi al dominicano que se levanta antes de que salga el sol, porque sabe que el día no espera. Me acordé de aquella frase del periodista Dan Rather de que, “cada mañana en África, una gacela se despierta; sabe que debe correr más rápido que el león más veloz, o morirá. Cada mañana en África, un león se despierta; sabe que debe correr más rápido que la gacela más lenta, o morirá de hambre”.


Algunas reflexiones 

Pensé en el estudiante que  toma temprano  su guagua o el metro, el médico que va a su consultorio, el empresario que atiende su empresa, el ingeniero que dirige su obra, al técnico que resuelve como puede, al vendedor ambulante que camina bajo el sol, a la mujer que carga su casa y su trabajo al mismo tiempo.


Una lucha consistente

Veo a un país entero echando pa’lante.  Todos sabemos que nadie la tiene fácil, pero aún así la gente insiste. Trabaja. Lucha. Se inventa.


El mar azul motiva

El pescador con optimismo frente a ese mar azul busca la esperanza y lanza el anzuelo varias veces hasta sentir el éxito de la carnada.


Vamos avanzando

Así vivimos: tirando cada día nuestro anzuelo, confiando en que algo saldrá… y que valdrá la pena.

Y es que hemos luchado en toda nuestra historia contra todos los obstáculos pero seguimos tirando y armando un país que se despierta y suda cada mañana en busca de un futuro prometedor.


La esperanza

seguimos cada mañana frente a nuestro propio mar, lanzando el anzuelo una vez más. No siempre sabemos qué vendrá… pero sí sabemos que hay que volver a intentarlo.


jueves, 23 de abril de 2026

Mery Wells Lawrence. Una Mujer de Excepción

 





Una descripción del personaje 

En el punto más alto de su carrera —finales de los años 60 y década de 1970— Mary Wells Lawrence proyectaba una imagen muy coherente con su revolución creativa en la publicidad: audaz, sofisticada y claramente “teatral” en el mejor sentido. Era una mujer de facciones definidas, mirada directa, con una expresión que combinaba seguridad y energía creativa. No tenía una sonrisa amplia y constante; más bien transmitía control y determinación. Destacaba por un aire de autoridad poco común para una mujer en ese nivel en ese tiempo, combinado con creatividad. No solo dirigía campañas, encarnaba la idea de marca.



Una mujer fuera de serie.

Hace poco terminé de leer el libro, “A Big Life in Advertising”, autobiografía de Mary Wells Lawrence, quien fuera fundadora de Wells Rich Greene, una de las agencias más creativas en la historia de la publicidad de los EUA. Mary Wells fué posiblemente la primera mujer ejecutiva que en los EUA lograra subir a la cima más alta del entramado de negocios del mundo de las comunicaciones comerciales. 


Sus inicios

Luego de leer el libro de Mary Wells, quedé impresionado con esta extraordinaria ejecutiva de la publicidad. Su ascenso, basado en su talento, comprueba una vez más la evaluación de la capacidad en la sociedad norteamericana. Se inició en el departamento de publicidad de una tienda por departamentos en su ciudad natal de Poland en el estado de Ohio, EUA, y más tarde en la misma área de la tienda Macy’s de New York. Su vida en agencias publicitarias se inicia con el equipo creativo de McCann y luego pasa a Doyle Dane Bernbach (DDB) para finalmente fundar Wells Rich Greene.


I love New York

Entre las campañas en que trabajó Mary Wells, sin duda una de las más recordadas internacionalmente es la de “I Love New York”, elabora da para el Ayuntamiento de esa ciudad con el objeto de ayudar a resolver una tremenda crisis de credibilidad y déficit; la de Alka Seltzer (I can’t believe I ate the whole thing); la de Braniff (the end of the plain plane); la de Benson & Hedges (America’s favorite cigarette break); así como la campaña corporativa para la Ford Motors Company, en la que obreros de las plantas actuaron en comerciales de “testimoniales” creando un movimiento que hizo recuperar la confianza de los consumidores norteamericanos en los vehículos fabricados en los EUA (en momentos de la crisis del 1970, cuando los japoneses eran considerados los mejores).


Su vida cultural.

El interés de Mary Wells por la pintura, iniciado a través de su amistad con Mary Lukers, una de las más conocidas coleccionistas de Matisse, y su constante curiosidad por incrementar su nivel cultural, la llevó a ocupar la punta de la pirámide de Máslow (Autorrealización) de la que no ha vuelto jamás a descender. La compra de importantes propiedades en el sur de Europa (entre ellas la famosa “La Fiorentina”) ha hecho de ella un personaje reconocido por su refinamiento. Es constantemente invitada a entrevistas por las más famosas revistas internacionales. Así mismo, su empuje personal y capacidad de relacionarse la llevaron a penetrar en la alta sociedad europea. Su amistad con la princesa Grace de Mónaco llevó a que ésta le solicitara entrenar en Wells Rich Greene a su hijo, el Príncipe Alberto.


Su amor al prójimo y su lucha personal

Sin embargo, de todas sus prendas profesionales, intelectuales y de buen gusto lo que más llegué a admirar de Mary Wells es su humanidad. Su respeto por el talento de los otros, su amor al prójimo, su valentía y reacción positiva ante el cáncer que la ha golpeado dos veces. 

Su búsqueda actualmente de la espiritualidad nos inspira y acerca a Dios.  


Las perspectivas futuras de la industria

Sugiero a todo el que trabaje, piense trabajar o estudie publicidad, que se lea este libro que nunca nos aburre y nos enseña mucho de cómo se puede alcanzar el éxito en una de las actividades de mayor presión en el campo de los negocios. El libro también permite conocer el mundo de las agencias publicitarias de 1950 a 1980, la filosofía de trabajo de algunas de ellas, y los efectos de la globalización en el escenario de las agencias de este siglo. 


Un libro para todo el mundo.

Sin embargo, no es un libro limitado a los publicistas actuales o potenciales. Es lo suficientemente ameno para que llegue a todo el público. Entiendo que no ha sido aun traducido al español, pero no dudo que pronto lo será. Mientras tanto, se puede adquirir en cualquier librería de los Estados Unidos o pedir vía Internet en su página favorita de compras.


Y tu lector,  ¿que piensas de esta excepcional mujer?


Mary Wells Lawrence falleció el 11 de mayo del 2024 en Londres, Reino Unido.

sábado, 11 de abril de 2026

Educación: el hilo invisible entre dos realidades




Dos articulos en la prensa

El pasado jueves 9 de abril, el periódico Diario Libre publicó dos artículos de fondo aunque tratando diferentes escenarios: “Profesores agotados y mal pagados” de la pluma de Balbiery Rosario y “Las Terrenas: cuando el desorden desplaza la convivencia” escrito por Juan Reyes.

Los temas

Aun cuando a primera vista parecen temas distintos, a ambos los une un hilo profundo: el problema de la educación.

Las Universidades. Primera realidad.

El primero, enfocado en el ámbito universitario, apunta a una situación que, podría corregirse a mediano y largo plazo. Requiere revisar los sistemas de compensación docente y asumir decisiones financieras orientadas a elevar la calidad académica. Solo así nuestras universidades podrán ser más competitivas y aspirar a mejores posiciones en el contexto global. 

La ausencia de valores. Segunda realidad.

El segundo artículo aborda una dimensión más preocupante: la educación de base, la formación doméstica y primaria. Allí donde se construyen los valores esenciales de convivencia. Este párrafo del artículo sobre Las Terrenas lo resume con crudeza:

Un parrafo contundente

“Los barrios del Gran Santo Domingo parecen vaciarse en este municipio, llevando consigo lo peor de nuestra gente: falta de educación, respeto y, sobre todo, de orden, lo cual impera gran parte del tiempo.”

Un problema insoluto

Al reflexionar sobre ambos enfoques, uno se pregunta sobre aquel famoso 4% destinado a la educación y que  parece no haber pasado de ser una promesa que no ha  pellizcado el problema porque el tema es mas de un % es un asunto de fondo.

Un freno al capital humano

Las dos realidades se conjugan y muestran el tendón de Aquiles de nuestro capital humano. No hay que hurgar mucho. Basta observar simplemente el desorden vehicular en las calles y carreteras o notar las imprecisiones en las reparaciones de equipos o edificios o notar construcciones de equilibrio improbable para notar la escasez de ese capital absolutamente necesario para que el país logre alcanzar la excelencia.

Pautas para iniciar una estrategia general de educación a mediano y largo plazo?

Esos articulos muestran problemas crudos pero que son pautas para iniciar un proceso reflexivo de donde vamos y es algo mucho mas profundo que un 4% para la educación. Primero tenemos que tener el plan y luego los fondos y no poner la carreta ante de los caballos. 



viernes, 3 de abril de 2026

Una imagen para recordar



Una experiencia grata e iluminada.

Hoy Viernes Santo 3 de abril del 2026 estuve explorando la ciudad Colonial de Santo Domingo, Republica Dominicana, mi país y donde resido. Al tratarse de una día tan importante del Catolicismo pues visité nuestra Catedral Primada de América Nuestra Señora de la Encarnacion .  Quedé impresionado agradablemente por la cantidad de visitantes locales e internacionales y la muestra de respeto al sagrado recinto religioso e histórico.  

Redescubriendo nuestra historia.

Como muchos saben, esta Catedral está llena de historia y describirla no es la intención de este “blog”.  Por lo menos no ahora en este corto “post”.  Sin embargo, si me quiero detener en una de las capillas que se despliegan en los laterales de la basílica. Le tomé una foto a la imagen que acompaña este artículo. Me interesó la historia que cuenta y que describo en el próximo párrafo que espero disfruten tanto como yo. 

La Imagen

En una de las paredes venerables de la Catedral Primada de América, una inscripción fechada en 1862 recoge un momento de profunda carga simbólica para la ciudad: el regreso de la imagen de Nuestra Señora de la Antigua, restaurada en España y devuelta como gesto de afecto hacia el pueblo dominicano. Aquel día, bajo la guía del arzobispo Bienvenido Monzón y Martín, el clero se reunió para recibirla y devolverla a su sitio original, el mismo que, según la tradición, le habría asignado Cristóbal Colón por mandato de los Reyes Católicos. Más que un acto religioso, fue una reafirmación de memoria y continuidad histórica, donde fe, identidad y pasado colonial se entrelazan silenciosamente en la piedra antigua.

Nunca se termina de explorar 

Desde que era un joven de algunos 10 o 12 años o quizás menos, recuerdo cuando iba a la Misa de los domingos con el Colegio De La Salle  aquí en esta Catedral.  Para ser hacer honesto, nunca reparé realmente en toda la historia que contiene. Espero en el futuro poder comentar más de esta construcción religiosa y de las piedras que le dieran forma traídas (cuenta la tradición) de canteras de lo que hoy conocemos como Santa Bárbara. Hasta la próxima.


Esta es la inscripción original que acompaña la imagen en una de las paredes.

“En la M.N. y M.L. Ciudad de Santo Domingo,

a 15 de Noviembre de mil ochocientos sesenta y dos.—

El Excelentísimo e Ilustrísimo Señor Doctor Don Bienvenido Monzón y Martín,

Arzobispo de esta Arquidiócesis Primada de las Indias, el Deán y Cabildo de esta

Santa Iglesia y clero de la Ciudad reunidos en la Iglesia Catedral

a la hora de las nueve de la mañana de este mismo día, se dispusieron

a recibir la imagen de Nuestra Señora de la Antigua

que regalada no ha muchos años por el Gobierno de la pasada

República a S.M. la Reina Doña Isabel II (q.D.g.), se

acaba de devolver después de restaurada en prueba del amor

que profesa a los Dominicanos deseando sea colocada

en el mismo sitio en que la colocó el inmortal Colón

por mandato de los Señores Reyes Católicos, según

la constante y venerada tradición de este pueblo, etc……….”


“En la Capital a 15 de Noviembre de 1862.

Archivo Eclesiástico. Cajón 37. Legajo 3°.”



Los motoristas, ¿insoluble problema nacional?

Esta fotografía que tomé hace unos días es un claro ejemplo de la tragedia nacional que representan las motocicletas. Una niña de algunos di...